Kosovo


La muerte pasa llorando
con un millón de ratas grises.
F.G. Lorca

Que alce la mano el de aquel plan
de desaparecer las penas de amor.
La cura de esta inconveniencia
no es extirpar el corazón.

Dónde está el que inmortalizó
la gran proeza, insuperable hasta aquí:
yo te someto a sangre y fuego
porque otros dicen “total, no es a mí”.

Dicen que de la antigüedad
nos viene el gusto y el talante mejor.
Con su millón de ratas grises
la muerte hoy llora en Europa, de horror.

Que alce la mano el de aquel plan.
Dónde está aquel que definió.
Quién sueña paz
nombrando a Dios
con juegos de Satán.

Duerme tranquilo tu siesta
mientras tu sueño va bien,
mas cuando suene tu puerta
reza bien, bien, bien.

Una señora sencilla,
pasa cantando un refrán:
cómete ya la papilla
o traga Otán, tan tan.