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Silvio Rodríguez: Nos vamos a acabar nosotros, antes que los barrios


14 de abril del 2017

Por: Marianela Dufflar
Fuente: Cubadebate
Fotos: Iván Soca

Regalar buena música, avivar la imaginación, conmover y sensibilizar con su canto y poesía. Acercarse a la esencia de lo humano, provocando variados sentimientos y las más agudas reflexiones, caracterizan la gira interminable por los barrios que viene realizando Silvio Rodríguez desde el año 2010.

Así quedó evidenciado este jueves, en el Reparto Novoa de Alturas de la Lisa, en el Parque Quintana, donde tuvo lugar el concierto número 82 del trovador y los músicos e invitados que le acompañan.

Los más pequeños de la comunidad, recibieron con asombro y curiosidad -en el espacio de sus juegos cotidianos- al grupo de imprescindibles de esta gira, que desde horas tempranas se encargaron de montar el sonido, las luces y de todos los detalles técnicos para tener listo el escenario, a la hora acordada.

A partir de ese momento comenzaron las expectativas de los vecinos del barrio Novoa, ante el anuncio de que el autor de Te doy una canción, daría un concierto por esos parajes. Se sumaron, como se ha hecho habitual, seguidores nacionales e internacionales, entre ellos, mejicanos, venezolanos, argentinos, puertorriqueños, españoles, que de manera increíble lograron llegar a un parque acogedor y barrial, para cantar con el poeta.

Silvio, al dar las 7 de la noche, apareció en la escena,  aseverando que posee una lista de barrios por los que debe pasar. Que este proyecto cultural cumplirá en septiembre de 2017, siete años de existencia, y aunque no le interesa mucho llevar la cuenta de los conciertos y sí, ir a todos los barrios, esta experiencia le resulta  hermosa.

Recordó que durante todo este tiempo, le han acompañado artistas notables, tanto jóvenes o más viejos, de diversos estilos de la música, a veces, incluso de la música clásica, del Son, rockeros y trovadores de diversas épocas.

Luego, presentó a la invitada de la tarde,  joven compositora e intérprete, que conoce antes de que naciera, perteneciente a una familia  de trovadores y casi una sobrina para él, Aurorita Feliú, quien desde el inicio y asumiendo la primera parte del concierto, logró romper las expectativas del público con su melodiosa voz e indudable talento, unido al de sus músicos acompañantes: Rodney Howard, en la guitarra, Ernesto Castillo, en la percusión y Yasmani Novoa en el bajo.

Temas de su autoría como: No creo que debas, Del amor inconforme, Cachumbambé, Volver a empezar, Me enamoro, Boca a Boca y La vida no espera, conformaron la propuesta de la cantautora, que definitivamente se ganó la aceptación de los presentes.

No faltaron las donaciones de libros, dada a conocer por el poeta y Director del Centro Pablo, Víctor Casaus. Esta vez, otorgados a la Escuela primaria Arístides Viera de la localidad, por parte del Instituto Cubano del Libro, el Centro Pablo de la Torriente Brau, la editora Capitán San Luis, la Casa de las Américas y los Estudios Ojalá.

Seguidamente,  el trovador de Cuba y Latinoamérica, acompañado por Niurka González (flauta y clarinete), Jorge Aragón (piano), Jorge Reyes (contrabajo), Oliver Valdés (batería y percusión) y Emilio Vega (vibráfono y percusión), lograron aproximadamente durante dos horas, que reinara una especial comunión entre artistas y auditorio, que definitivamente resultó memorable, en las Alturas de la Lisa.

Una canción de amor esta noche, Tu soledad me abriga la garganta, Tonada del albedrío y Día de agua, fueron las primeras canciones interpretadas. Le siguieron la tetralogía de: Dibujo de mujer con sombrero, Óleo de mujer con sombrero, Detalle de mujer con sombrero y Mujer sin sombrero.

A continuación Tonada para dos poemas de Rubén Martínez Villena, En cuál de esos  planetas, Quién fuera, El necio, Viene la cosa, El reparador de sueños, La era está pariendo un corazón, Ángel para un final, Unicornio, Ojalá, concluyendo la presentación, con Pequeña Serenata diurna.

De principio  a fin, el  vuelo de los músicos, fue creciendo. Silvio convertido en inspiración, fue inspirado por las magistrales interpretaciones de sus acompañantes, creándose una atmósfera en la escena, en la que la música, permitió que crecieran las emociones de sus ejecutantes.

El público conmovido, agradeció  la grandeza y humildad de los artistas al concluir cada canción ya fuera conocida, antológica o  reciente. Temas solicitados como Unicornio, fueron coreados por todos, al igual que El reparador de sueños y Ojalá.

En el parque Quintana de la Lisa, el jueves 13 de abril, reinó la magia. Diversidad de generaciones, presencia de muchos niños, integración de cubanos y extranjeros en una sola voz, fueron el resultado del concierto 82 de la gira interminable, en la que vuelve Silvio y su tropa, a llenar el alma de sueños, canciones, esperanza y amor, a quienes bien se lo merecen.