Noticias


Silvio tiene la llave


24 de septiembre del 2018

Por: Pedro de la Hoz
Fuente: Periódico Granma
Foto: Iván Soca

Cada encuentro de Silvio Rodríguez en los barrios es único e irrepetible. Deja huellas indelebles en la gente y, pienso también, en el cantor y sus acompañantes, pues no todos los días la poesía toma una calle, asoma a un balcón, y toca las puertas donde habitan personas ávidas de saciar esa segunda hambre de la que habló el gran cuentero Onelio en sus narraciones.

En una reciente urbanización del municipio Cerro, al final de la calle Primelles, tuvo lugar el concierto número 95 de la gira por los barrios. En la capital, como en el resto del país, las deudas habitacionales todavía son enormes; saldarlas es uno de los más tremendos desafíos a que nos enfrentamos.  Los edificios de cinco plantas, al frente del escenario del concierto,  dan testimonio de una esperanza que a muchos pareció por años improbable: poseer una vivienda digna. Habaneros y habaneras víctimas de derrumbes, albergados por largos periodos, o en situaciones de marginalidad o extrema vulnerabilidad social recibieron allí los beneficios de un programa constructivo en el que también participaron. En esa comunidad comienza, además, a cobrar vida un proyecto de animación cultural, liderado por el poeta Lázaro Castillo.

Los vecinos acogieron al trovador como si fuera uno más, y les alegró contar con la presencia de las máximas autoridades de la capital, el primer secretario del Partido, Luis Torres Iríbar, y el presidente del Gobierno, Reinaldo García Zapata. Vivieron y valoraron esta pródiga velada los ministros de Cultura de Venezuela, el periodista Ernesto Villegas; y de Ecuador, el poeta Raúl Pérez Torres, junto al titular cubano, el también poeta Alpidio Alonso.

A medida que se acercaba la hora de arranque de la entrega artística, por una de las aceras fueron llegando decenas de amigos de otros países, reunidos en La Habana para cumplir con una nueva cita de la Tropa Cósmica, que agrupa a cientos de seguidores de la obra de Silvio, quienes predican principios solidarios.

La identificación entre Silvio y los moradores de Primelles quedó sellada con la entrega de un símbolo: la Llave del Cerro, atributo que hace honor a una expresión popular, puesta en boga desde la medianía del siglo pasado por el genio musical de Arsenio Rodríguez, y que refleja la importancia histórica de una barriada desde donde se abría cauce el abasto de agua para la ciudad.

Como ya es costumbre el concierto comenzó con un invitado, esta vez un joven cantautor mexicano que se divisa con perfil propio en el panorama de la canción popular de la  región, Gerardo Pablo. Canciones divertidas unas y reflexivas otras desgranó ante un auditorio ganado por su talento, que aprendió y coreó estribillos.

Silvio repartió a manos llenas canciones antiguas y recientes, clásicos infaltables en su repertorio y propuestas que incitan a pensar y ser mejores, arropado por músicos de primerísima línea que han devenido cómplices en esta gira interminable: la flautista Niurka González, el baterista Oliver Valdés, el contrabajista Jorge Reyes, el multinstrumentista Emilio Vega, el pianista Jorgito Aragón, el tresero Maikel Elizalde y el guitarrista Rachid López.